diciembre 18, 2018

Plagio en el TFG

¿Qué quieren decir realmente las universidades cuando hablan de plagio?

Cuando desde las universidades se hacen alertas para evitar que los alumnos cometan plagio, en muchas ocasiones están únicamente asustando a los alumnos y alumnas, puesto que no tienen un concepto de plagio que se ajusta a la definición técnica del término, hecho que causa desconcierto entre el alumnado y, por supuesto, incapacidad para afrontar proyectos como lo es el de final de carrera.

Este razonamiento es válido en el momento en que existen métodos para evitar el plagio que, siendo en sí mismos plagio, son aceptados por las universidades, entre otras cosas, por una incapacidad generalizada para detectarlo.

¿Cómo evitar el plagio en mi trabajo?

En tu trabajo, ya sea fin de master o fin de grado, tan solo se requiere que no copies textualmente lo que otros autores hayan dicho y se encuentre disponible en la base de datos del programa detector de plagio que en tu universidad estén empleando.

Habitualmente, estos programas incluyen en sus bases de datos todo contenido indexado y consultable de manera libre y gratuita en la web (por ejemplo, todos los ejemplos de TFG que se pueden encontrar con una simple búsqueda en Google) además de contenido “prestado” de todos los trabajos que el programa va analizando a lo largo de su vida (siempre y cuanto cumpla con los permisos para hacerlo).

Es muy habitual firmar, como alumno, determinadas cláusulas al hacer entrega de nuestro trabajo en secretaria. Si las leéis bien, podréis en muchos casos observar como renunciáis a la explotación exclusiva del contenido de tu trabajo, es decir, que, de alguna manera, lo donáis a la universidad para que esta haga uso libre del mismo. En estos casos, la universidad podría ceder estos datos al programa detector de plagio en cuestión para comprobar que nadie inserta en su trabajo fragmentos de texto ya empleados en trabajos anteriormente presentados.

Suena bastante enrevesado pero, en el fondo, es lógico, las universidades tratan de asegurarse que el contenido que presenta el alumno/a es obra de él mismo, y que no está entregando un trabajo anteriormente presentado.

¿Qué sería entonces plagio?

Por lo tanto, en base a lo anteriormente explicado, plagio sería cometer alguna de las siguientes acciones:

  • Insertar una combinación de caracteres ya existente y disponible de manera libre y gratuita en la web sin su debida justificación.
  • Insertar una combinación de caracteres previamente presentada en otros trabajos sin su debida justificación.

De esta manera, es natural que el alumno se haga otras preguntas como: ¿Y si el texto lo saco de un libro en formato físico?

Bien, pues la respuesta es que si este libro no está en la base de datos del programa detector de plagio o por el contrario, disponible de manera libre y gratuita en la web, el programa sería incapaz de informar o reportar del plagio a la universidad.

¿Es esto equivalente a decir que no he cometido plagio?

Para nada, has cometido plagio en toda regla, y hemos de advertir que es algo grave, con lo que no se debería jugar, y que lo único que ha pasado es que la universidad, a través de los medios convencionales empleados, no ha sido capaz de detectar ese hecho fraudulento cometido por el alumno/a.

Entonces…¿Cómo evito el plagio?

La mejor manera de evitar el plagio es ser honrado, parafrasear todo lo que se inserta en el trabajo y declarar a través del modelo de citación escogido la fuente y el autor del que se está obteniendo la información. 🙂


Es probable que, ante tanto desconcierto, decidas contratar la redacción del texto que compondrá tu trabajo, por eso, te hemos preparado una mini guía con todo lo que tienes que saber para comprar tu TFG, además de otra donde mostramos cómo pedir correctamente un presupuesto y no caer en ningún timo.

Cualquier duda o apreciación la puedes consultar directamente con nosotros a través de nuestras diferentes vías de contacto.

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